Tratamiento de la hernia discal


En un artículo publicado en el Journal of American Medical Association del 22 de Noviembre de 2006, los miembros del grupo SPORT (Spine Patient Outcomes Research Trial), literalmente "Ensayo para la investigación de los resultados en pacientes de la columna vertebral", se han propuesto como objetivo evaluar la eficacia de la cirugía en el tratamiento de la hernia de un disco intervertebral lumbar.

El SPORT es un ensayo aleatorizado que ha reclutado pacientes entre Marzo del año 2000 y Noviembre del año 2004 en 13 clínicas multidisciplinarias dedicadas a la columna vertebral, en 11 estados de los EEUU.

Los pacientes fueron 501 candidatos a tratamiento quirúrgico (edad media de 42 años; 42% mujeres) con hernia de un disco lumbar, confirmada mediante técnicas de diagnóstico por la imagen, y signos y síntomas persistentes durante al menos 6 semanas de dolor radicular (ciática).

Extirpación quirúrgica del disco


Las dos opciones de tratamiento en este ensayo aleatorizado fueron la extirpación quirúrgica del disco (cistectomía) mediante técnica abierta, o bien un tratamiento no operatorio individualizado.
Los resultados primarios de ambos tratamientos fueron evaluados con baremos apropiados, a las 6 semanas, 3 meses, 6 meses, y 1 y 2 años después de la inclusión de los pacientes en el estudio.

En los resultados secundarios se han incluido la intensidad de la ciática (medida con el índice Sciativa Bothersomeness), la satisfacción con la mejoría de los síntomas y la vuelta al trabajo. Los resultados del ensayo clínico han sido los siguientes:


  1. La adherencia del paciente al tratamiento asignado aleatoriamente fue limitada: 50% de los pacientes asignados a tratamiento quirúrgico fueron intervenidos dentro de los 3 meses de su reclutamiento para el ensayo, mientras que el 30% de los asignados a tratamiento no operatorio fueron operados en el mismo periodo.
  2. El análisis estadístico, de acuerdo con la "intención de tratamiento", demostró mejorías sustanciales en los dos grupos de tratamiento, el quirúrgico y el conservador.
  3. Aunque las diferencias entre los dos grupos en cuanto a la mejoría conseguida fueron consistentes a favor de la cirugía, estas diferencias han sido demasiado pequeñas y no significativas, desde el punto de vista estadístico.


Las conclusiones son que tanto los pacientes tratados quirúrgicamente como los tratados conservadoramente mejoran sustancialmente en un periodo de 2 años.

Los autores advierten que dado el gran número de pacientes que pasaron de uno a otro de los tratamientos asignados, en ambas direcciones, las conclusiones acerca de la superioridad o equivalencia de los tratamientos no están justificadas.

Triglicéridos e infarto


En un artículo publicado en la revista Journal of American Medical Association (JAMA) del 18 de Julio de 2007, investigadores de la Universidad de Copenhagen, Dinamarca, sobre la base de que los niveles elevados de triglicéridos en sangre, determinados no en ayunas, sino después de haber comido (determinación "post-prandial"), indican la presencia en sangre de remanentes de las lipoproteínas (colesterol) que pueden promover la ateroesclerosis, se proponen comprobar la hipótesis de que la presencia de niveles muy elevados de triglicéridos determinados en sangre extraída en el periodo post-prandial pueden predecir el riesgo de sufrir un infarto de miocardio, una cardiopatía isquémica por enfermedad coronaria, y la muerte.

Han participado en este estudio prospectivo 7.587 mujeres y 6.394 hombres reclutados en la población general de Copenhagen, Dinamarca, con edades entre 20 y 93 años, seguidos desde la línea de partida (1976-1978) hasta el año 2004.

Las principales medidas fueron las probabilidades de sufrir un infarto de miocardio, una cardiopatía isquémica y la muerte, de acuerdo con los niveles en sangre de los triglicéridos determinados tras una comida, clasificados en varias categorías de cuidadores de adultos mayores:

  1. De 1 a 1.99 milimoles/litro
  2. De 2 a 2.99 milimoles/litro
  3. De 3 a 3.99 milimoles/litro
  4. De 4 a 4.99 milimoles/Litro
  5. De 5 a más milimoles/Litro

En comparación con los participantes con niveles de triglicéridos inferiores a 1 milimol/Litro. Los resultados fueron los siguientes:

Cuando se incrementan los niveles en sangre extraída después de una comida de los triglicéridos, aumentan los niveles en sangre del remanente del colesterol (el colesterol remanente es el colesterol total menos el colesterol del colesterol HDL y del colesterol LDL).

Durante un seguimiento medio de 26 años, 1.793 participantes (691 mujeres y 1.102 hombres) desarrollaron un infarto de miocardio, 3.479 (1.567 mujeres y 1.912 hombres) desarrollaron una cardiopatía isquémica y 7.818 (3.731 mujeres y 4.087 hombres) fallecieron. El comentario de los investigadores daneses es el siguiente:

Hemos hallado que niveles elevados en sangre de los triglicéridos determinados después de haber comido, que indican la presencia de colesterol remanente, se asocian con un incremento del riesgo de padecer infarto de miocardio, cardiopatía isquémica y muerte, tanto en hombres como en mujeres, en la población general.

Debido a que los estudios anteriores se habían centrado en los niveles de triglicéridos en ayunas, en los que se excluye el colesterol remanente, la capacidad de predicción de los niveles de triglicéridos determinados tras una comida, había pasado desapercibida.

Conclusiones


La conclusión de los autores indica que los niveles elevados de triglicéridos, determinados tras una comida, predicen, de manera independiente, el infarto de miocardio, la cardiopatía isquémica y la muerte, particularmente en las mujeres.

Si estos hallazgos son confirmados, la asistencia clínica a los pacientes puede simplificarse utilizando los niveles de los lípidos determinados tras una comida para la predicción de la ateroesclerosis y sus consecuencias.